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Marco Histórico
Durante casi dos décadas, el mercado de avisos clasificados en Uruguay ha sido dominado por el suplemento dominical del diario "El País", autodenominado "Gallito". Lanzado a principios de los años 80 con abundante apoyo publicitario. El mismo diario publicaba avisos desde décadas antes, en el formato que podemos llamar "clásico", es decir como un pliego más del diario, y en tamaño de hoja completa. En esa época, la oferta de clasificados en el mercado se repartía entre los diarios El País y El Día.
El lanzamiento del "Gallito Luis" coincidió con su nuevo formato, tabloide, y separado del cuerpo del diario. Rápidamente tuvo éxito comercial. Años más tarde, desapareció su principal competidor, y también el apelativo nominativo.
La década de los años '90 puede considerarse de dominio cuasi monopólico del "Gallito" en el mercado. Hubo algunas iniciativas, independientes, o de diarios competidores; o alguna iniciativa local en lugares del interior. Sin embargo, quien busca comprar casa o auto, o quien busca un empleo, sabe que el domingo hay que comprar el Gallito. Con literalmente miles de avisos cada domingo y más de un centenar de páginas, el Gallito parece contener la totalidad de la oferta disponible.
Llega Internet
Con la llegada de Internet, el diario reaccionó rápidamente, y ya en 1996 tenía una edición online. Remozada y ampliada en el tiempo trascurrido, la edición electrónica del diario ofrece hoy el contenido completo del diario, con sus propios avisos, y es uno de los sitios más visitados el país.
También desde hace años, el Gallito tiene su edición Web, réplica de la edición impresa. Es también un sitio muy popular entre los uruguayos navegantes.
Así, pues, parece que el monopolio se mantiene firme, ¿verdad?
NO. Internet plantea un cambio de paradigma donde todos los actores del mercado "vuelven a cero", es decir que el terreno se nivela para todos los jugadores y empieza un juego nuevo, con nuevas reglas para todos. Eso abre el camino a nuevos competidores.
Avisos en la Web.
Y efectivamente, han aparecido algunas ofertas de sitios específicos de avisos clasificados, y algunas de avisos clasificados dentro de portales.
www.avisar.com.uy En 1999, cuatro amigos se juntaron y decidieron aventurar un negocio. Sin experiencia previa ni en negocios en Internet ni en clasificados. Cambiaremos sus nombres para preservar la privacidad que tanto preocupa en Internet.
Carla es analista de sistemas, aporta experiencia en desarrollo y tecnología, prefiere los sistemas operativos Unix, y puede dedicar todo su tiempo al proyecto.
Eduardo es su marido, contador público con amplia experiencia –y mucho trabajo- en el mercado financiero. Su experiencia es como administrador y en marketing.
Andrés tiene también importante actividad en el ramo financiero, y no puede dedicar mucho tiempo al proyecto, tan sólo algo de asesoría y –muy importante- capital para empezar a andar.
Rodolfo también es contador, tiene experiencia comercial, como empresario, y en medios de comunicación.
Al reunirse "para hacer un negocio", la combinación del ambiente empresarial de 1999, más la formación financiera, los aportes de conocimientos periodísticos, y la inclusión en el grupo de un profesional informático, hacían que la solución natural fuera un proyecto de Internet.
Además los cuatro socios comparten la paciencia, la perseverancia y la pasión por lo que hacen. Creen en el medio que Internet constituye, y están convencidos que su crecimiento será constante, más allá de las discusiones al respecto y de la decantación natural que ya se está dando.
Se enfocaron a los clasificados. Una de las cosas muy originales que hicieron fue hacer un estudio de mercado antes de empezar a moverse. Contrataron a una de las firmas de estudios de mercado más prestigiosas del medio. El resultado, sorprendente, fue que existe una fuerte correlación entre los navegantes de Internet y quienes compran casa y/o autos en nuestro país. Al principio, sorprende el resultado, pues uno tiende a creer a que navegantes son unos pocos, jóvenes, de estratos sociales medio y altos, mientras que casas y autos compra todo el mundo. Sí, casi todo el mundo compra, pero a través de avisos clasificados, quienes lo hacen son los mismos segmentos de la sociedad que navegan por Internet.
El mercado está. El grupo de trabajo está. La programación del sitio está pronta. Contrataron un ISP, uno de los líderes del mercado local. ¡Es la hora de tirarse al agua!
NO. Nuestro grupo hizo una segunda movida inteligente. Con todo pronto para salir, realizó una importante campaña de telemarketing, para alimentar inicialmente la base de datos. Y entonces, sólo entonces, fin de mayo de 2000 salieron al aire.
Marzo 2001
Avisar cuenta con cerca de 7000 avisos, y entre sus clientes se cuentan numerosas inmobiliarias y automotoras. Eso los coloca segundos en el mercado, a menos de un año de su lanzamiento. Ahora bien, publicar avisos es gratis, verlos también.
Situación. Los 4 socios están convencidos que van por el buen camino. Segundos en 10 meses desde el lanzamiento no es poca cosa (más aún si se considera que los primeros 5 meses de esos incluyeron un embarazo de Carla y el nacimiento de su primer hijo con Eduardo!!). Pero ahora, en el comienzo del sXXI, el globo de la Web se pinchó, la danza de los millones en publicidad se terminó y los financieros del grupo están preocupados.
Han invertido mucho dinero: estudios de mercado, campañas de telemarketing, su trabajo, pagos al ISP. Están convencidos que el negocio tiene que ser rentable algún día. Todos quisieran que ese día esté cerca.
La pregunta es, ¿cómo? ¿cuándo?
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